Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

honor a su nombre

inauguran boulevard Juan P. Duarte

Página principal

biografia

historia y hechos

honor a su nombre

resumen


Inauguran en Nueva York Juan Pablo Duarte Boulevard

NUEVA YORK.- Como muchos que viven aquí el destierro económico, el Patricio Juan Pablo Duarte vivió el de él en un país lejano. Triste y nostálgico Juan Pablo Duarte jamás imaginó que muchos años después su nombre sería motivo de orgullo y satisfacción para muchos que como él tuvieron que abandonar la patria. Hoy al desvelizar el rótulo que lleva su nombre, la alegría embargó y desbordó los ánimos de quienes asistieron a la inauguración oficial de la avenida que lleva su nombre.

Un alcalde de la ciudad de Santo Domingo aclamado por la multitud, Johnny Ventura, cantando emocionado "a capella" el Himno Nacional, un concejal Guillermo Linares con voz fuerte y dando gracias a sus compañeros de la Asamblea que apoyaron el proyecto, y decenas de funcionarios y políticos de la ciudad afirmando "los dominicanos están para quedarse", matizaron toda la actividad.

En la actividad, previa a la desvelización no hubo largos discursos. Un punto que muchos aplaudieron y que permitió que la alegría discurriera. Sí todo fue un ruidoso y contangiante ritmo de merengue y un ondear banderas constante por parte de dominicanos de diferentes generaciones. Un sonriente y carismático Johnny Ventura, desde que llegó a escena, imprimió la energía que necesitaba el acto. Saludó y se dejó arropar de la multitud que le prodigaba cariños.
Dagoberto Tejeda, "rey momo" estuvo perfecto. Tomándose fotos con todo el mundo y con cara de rey amistoso departió con las personas y amigos antes que la actividad empezara. Para Tejeda, experto folklorista dominicano, "el que se ponga el nombre del patricio a una avenida de Nueva York es un paso de avance para los quisqueyanos que viven en los Estados Unidos".

A pesar de que compartirá el nombre con el de Saint Nicholas, de seguro que la mayoría de dominicanos que viven en el Alto Manhattan cuando quieran dar alguna dirección o referencia, dirán Juan Pablo Duarte Boulevard. Para ilustrar la emoción de tener una avenida con el nombre de Duarte, se dio esta escena. Dónde vive usted? Le preguntó un niño sonriente a su madre. Yo vivo en la 173 y Juan Pablo Duarte Boulevard, dijo mientras reía a carcajadas.

La historia de los dominicanos y su avance, aunque sea tímido y zigzagueante, empezó a vivirse en parte el día de ayer. Centenares de niños, mujeres, hombres, jovencitas, y políticos de toda categoría, de aquí y de allá, se abrazaron y expresaron unánimemente que es un punto de avance el hecho de que se haya puesto el nombre de Juan Pablo Duarte a una avenida en Nueva York.
José Delio Marte, empresario destacado en esta ciudad, no dudó de la importancia que reviste este evento. "Hubo que vencerse muchas barreras, y muchos prejuicios de la gente blanca de este país que no acepta el hecho de que una avenida importante lleva el nombre de un extranjero", dijo el empresario. Dejando al lado su discurso siempre sobrio, el asambleísta Espaillat, empezó el discurso al estilo de los merengueros: dominicanoooo....para terminar el discurso afirmando que "nunca se le desprenderá a los dominicanos ausentes del pecho que "somos dominicanos", provocando fuertes aplausos.

Un dato a destacar es que cuatro hermosos caballos -de esos que usa la policía de Nueva York para mantener la gente a raya- desfilaron. Sin embargo la actividad ocurrió sin contratiempos y problemas.

Luego de desvelizar el rótulo, todo fue libertad y desfile. Las carrozas preparadas para celebrar el evento empezaron su agitado y alegre curso. Diablos cojuelos, personas invitadas, y politicos caminaban por la recién inaugurada Juan Pablo Duarte Boulevard, todos saludando y compartiendo. Como la fiesta de la dominicanidad y del patricio Duarte.

Durante las más de cuatro horas que duró la actividad el público no paró de gozar y de celebrar, pues ya había una avenida con el nombre de uno de los dominicanos más ilustres, el de Juan Pablo Duarte, quien sufrió también el dolor del exilio, como esos miles de dominicanos que hoy mostraban con orgullo la nacionalidad dominicana, a pesar de la distancia, y de todos los problemas que enfrentan a diario.


Debe utilizar un navegador compatible JAVA para visualizar esta página correctamente


© Copyright pedro albuerme - 2001